Beber café es una práctica común en nuestra sociedad. Muchas personas disfrutan de una taza de café por la mañana para comenzar el día con energía o después de una comida para mantenerse despiertos. Sin embargo, hay quienes afirman que el café les da sueño en lugar de energía. ¿Pero es esto cierto o solo un mito?
La ciencia detrás del sueño y la cafeína
Para comprender por qué el café puede causar somnolencia en algunas personas, primero debemos entender cómo la cafeína afecta a nuestro cuerpo. Cuando consumimos una taza de café, la cafeína se absorbe a través del intestino delgado y llega al torrente sanguíneo, para luego llegar al cerebro. Allí, la cafeína se une a los receptores de adenosina, una molécula que se acumula en el cerebro y nos hace sentir cansados y somnolientos.
La cafeína bloquea parcialmente los receptores de adenosina, impidiendo que nos sintamos cansados. Sin embargo, la cafeína no bloquea todos los receptores, sino que compite con la adenosina. Esto significa que si hay una gran cantidad de adenosina en el cerebro, la cafeína puede tener menos efecto y no proporcionar la energía esperada.
El efecto de la siesta del café
En los últimos años, ha surgido una práctica conocida como coffee nap o siesta del café, que consiste en tomar una taza de café y luego tomar una siesta corta de aproximadamente 15 a 20 minutos. Este método se ha demostrado efectivo para aumentar los niveles de energía al despertar.
Estudios han demostrado que cuando las personas toman café y luego hacen una siesta corta, cometen menos errores en tareas que requieren atención y concentración, en comparación con aquellos que solo tomaron café o solo durmieron la siesta. También se ha observado que aquellos que consumieron cafeína antes de la siesta tuvieron un mejor rendimiento en pruebas de memoria y se sintieron menos cansados.
Entonces, ¿cómo funciona esto? La siesta corta reduce los niveles de adenosina en el cerebro, justo a tiempo para que la cafeína haga efecto. Al competir con menos adenosina, la cafeína puede ser aún más efectiva para mantenernos con energía.
El momento y la cantidad adecuada
Si decides probar la siesta del café, tener en cuenta el momento adecuado y la cantidad de cafeína a consumir. La mayoría de los expertos recomiendan consumir cafeína aproximadamente 15 a 20 minutos antes de la siesta y no más de 200 mg de cafeína, que equivale a aproximadamente dos tazas de café.
Además, el momento del día también puede influir en los resultados. Estudios han demostrado que consumir cafeína dentro de las seis horas antes de acostarse puede afectar la calidad del sueño. Por lo tanto, es recomendable hacer la siesta del café más de seis horas antes de ir a dormir para evitar interrupciones en el sueño.
¿Por qué el café a veces puede causar somnolencia?
Aunque el café se asocia comúnmente con la energía y la alerta, hay ocasiones en las que puede causar somnolencia en lugar de despertarnos. Hay varias razones por las cuales esto puede ocurrir.
En primer lugar, el café es un diurético, lo que significa que puede causar deshidratación si se consume en grandes cantidades. La deshidratación puede llevar a la fatiga y la somnolencia.
Además, si se consume café con azúcar, edulcorante o miel, puede haber una caída rápida de glucosa en la sangre, lo que puede causar fatiga. Aquellas personas con niveles altos de azúcar en la sangre pueden experimentar una sensación de cansancio después de consumir café.
Otro factor que puede contribuir a la somnolencia después de consumir café es la presencia de micotoxinas en los granos de café. Estas toxinas pueden causar fatiga crónica en algunas personas.

Por último, el estrés puede influir en cómo el café afecta a nuestro cuerpo. Varios estudios han demostrado que la cafeína puede aumentar los niveles de epinefrina y cortisol, incluso en personas que no consumen café regularmente. El estrés puede causar fatiga y somnolencia, lo que podría explicar por qué el café a veces no nos da energía.
Aunque la sabiduría convencional dicta que la cafeína interfiere con el sueño, estudios han demostrado que tomar una taza de café justo antes de una siesta corta puede aumentar los niveles de energía al despertar. La siesta del café funciona al reducir los niveles de adenosina en el cerebro y permitir que la cafeína compita de manera más efectiva.
Sin embargo, tener en cuenta el momento adecuado y la cantidad de cafeína a consumir para evitar interrupciones en el sueño. Además, factores como la deshidratación, los niveles de glucosa en la sangre, las micotoxinas en los granos de café y el estrés pueden influir en cómo el café nos afecta y pueden causar somnolencia en lugar de energía.
Cada persona es diferente y puede experimentar efectos diferentes al consumir café. Si sientes que el café te da sueño en lugar de energía, puede ser útil analizar otros factores, como la cantidad de cafeína que consumes, el momento en que lo consumes y si hay otros factores que podrían estar contribuyendo a la somnolencia.
