El café es una de las bebidas más consumidas en el entorno, pero pocas veces nos detenemos a pensar en el proceso detrás de cada taza que disfrutamos. El café que desayunamos cada mañana o que tomamos después de comer se encuentra a muchos kilómetros de distancia de nuestras mesas, en el cafetal. El cafetal es el fruto del trabajo y dedicación de los cafetaleros, quienes cultivan y cuidan constantemente las plantaciones de café para ofrecer el mejor producto.
Dónde se ubican los cafetales
Las plantaciones de café se distribuyen por los diferentes países tropicales y subtropicales, en lo que se conoce como el cinturón del café. Este cinturón se encuentra delimitado entre el trópico de Cáncer y el trópico de Capricornio. En estas zonas, los cafetales encuentran las condiciones óptimas para su cultivo, como un clima tropical, temperaturas cálidas, ciclos húmedos y secos alternados, y unas características específicas del suelo.
Es importante destacar que cada cafetal es diferente a los demás, ya que cada terreno y su situación influyen en las características de aroma y sabor del café que producen. Podríamos decir que hay un café por cada cafetal.
El cuidado de los cafetales
Para obtener un buen café, los cafetales deben mantenerse en perfectas condiciones. Esto incluye plantar los cafetos en el lugar idóneo, podarlos, revitalizar los cafetos más viejos o sustituirlos por nuevas plantas, y evitar las plagas y enfermedades que afectan y disminuyen la producción.

El trabajo de los caficultores es fundamental en el cuidado del conjunto del cafetal y de cada planta de café en particular. Bonka trabaja estrechamente con los cafetaleros en la ardua tarea de cuidar de los cafetales, al tiempo que fomenta las buenas prácticas en el cultivo del café promoviendo una agricultura responsable y sostenible.
Además, los cafetales son considerados como refugios para la biodiversidad y tienen un uso del suelo con poco impacto en la naturaleza. Por eso, es fundamental su cuidado y preservación. La poda y el cultivo intercalado son técnicas importantes para mantener un cafetal limpio, bien aireado y evitar plagas. El cultivo intercalado consiste en combinar diferentes árboles dentro del mismo cafetal, como el árbol de pimienta negra, que ayuda a fortalecer y proteger las plantas de café.
El cultivo tradicional y sostenible
El mantenimiento y recuperación de técnicas tradicionales de cultivo de la planta de cafetal, así como el cuidado de las plantaciones y la recolección de los cafetos por parte de las comunidades de cafetaleros, ayudan a reducir el impacto medioambiental de la actividad cafetalera en el entorno.
Bonka participa en diversos proyectos donde se demuestra que es posible aumentar la productividad mediante métodos y técnicas tradicionales y poco agresivas con el medio. Por ejemplo, el cultivo intercalado y el uso de abejas como agentes polinizadores han demostrado aumentar el rendimiento de los cafetos y mejorar la calidad de los granos de café.
El trabajo del cafetalero
Ocuparse de un cafetal o plantación de café requiere un trabajo arduo, más allá de la cosecha. Los cafetaleros deben podar los cultivos para mantener los cafetos saludables y optimizar la producción. También realizan técnicas como el zoqueo, que consiste en cortar el tallo principal de los cafetos a una altura determinada para estimular el crecimiento.
La maduración del grano de café tarda entre 25 y 32 semanas, y la recolección debe realizarse de forma cuidadosa para no dañar la planta. Existen técnicas de recogida mecanizadas, como el stripping, pero la tradición dicta que la recolección se realice de forma manual, asegurando que solo se recojan las cerezas de café que han alcanzado el grado óptimo de maduración. Esto garantiza un café homogéneo y de alta calidad.

Una vez recolectado, el café debe conservarse adecuadamente para mantener su calidad, aroma y frescura. Los paquetes al vacío, las válvulas de aroma y los materiales opacos son fundamentales para garantizar su óptima conservación.
Las cooperativas de café
En el entorno del café, muchas veces los pequeños productores se organizan en cooperativas para mejorar su acceso a recursos, medios de producción y oportunidades de comercialización. Estas cooperativas facilitan asistencia técnica, préstamos a intereses más bajos, venta de cosechas, certificaciones y asesoramiento empresarial y de capacitación.
Formar parte de una cooperativa supone grandes ventajas para los pequeños cafetaleros, ya que les permite disponer de mayores recursos y dar a conocer su producto de calidad a nivel mundial.
El café que disfrutamos cada día tiene su origen en los cafetales, cultivados y cuidados por los cafetaleros con esfuerzo y dedicación. Mantener los cafetales en perfectas condiciones, promover prácticas sostenibles y formar parte de cooperativas son aspectos fundamentales para garantizar la calidad y sostenibilidad del café. Disfrutar de una taza de café es solo el final de un largo camino que involucra a muchas personas y técnicas tradicionales.
