En los meses más calurosos del año, la ensalada es el plato principal perfecto o el acompañamiento ideal para refrescarse, hidratarse y aportar al organismo un montón de nutrientes imprescindibles. Pero, ¿sabes cuál es el orden para el aliño?
Cómo se debe aliñar la ensalada
Aunque puede llevar más ingredientes como la miel, las especias o incluso el limón, el aliño básico se compone de sal, aceite de oliva y vinagre. El orden de los factores sí altera el producto: para gozar de una exquisita ensalada y deleitarte con el mejor de los sabores, las lecciones de la química te echarán un cable.

Sal, vinagre y aceite: el orden correcto para aliñar la ensalada
Puede que la costumbre en tu casa o tu lugar de origen sea diferente, pero si realmente quieres aliñar correctamente la ensalada debes echar primero la sal, luego el vinagre y por último, el aceite de oliva.
Esta cadencia tiene una explicación científica detrás: la sal es muy soluble en agua, por lo que incorporar primero este ingrediente penetrará y hará más ricos y salados todos los ingredientes, desde los tomates a las verduras de hoja verde o las fuentes de proteína que hayas incluido en tu plato.
A continuación, el vinagre, que tiene un alto contenido en agua, permite disolver los restos de sal e integrarse a la perfección con todos los elementos de la ensalada.
Y para finalizar, el aceite de oliva —mucho mejor si es virgen extra—, debe ser el último ingrediente, ya que crea una película sobre los alimentos. Si lo incorporas en primer lugar, impedirá que la sal y el vinagre sean adecuadamente absorbidos por los alimentos.
Qué va antes el vinagre o el aceite
Aunque cualquier época del año es buena para comer una buena ensalada, no podemos negar que se trata de uno de los platos que más comunes del verano. Una opción muy versátil, fresca y sencilla de preparar a la que puedes darle mucha alegría con diferentes aliños.
Ensalada de brotes verdes, de canónigos, de garbanzos, de pasta, de arroz... lo mejor es que es un plato que acepta prácticamente cualquier ingrediente que le quieras añadir. Aunque creas que una vez has seleccionado los componentes ya tienes el trabajo hecho, lo cierto es que el aliño es fundamental.
Los aliños pueden ir tan lejos como tu imaginación sea capaz. Con especias, con miel, con salsas, con jugo de carnes o de pescados... sobre aliños no hay nada escrito, y aunque para gustos los colores, lo cierto es que en este caso el orden de los factores sí altera el producto.
El aceite, el último paso del aliño de la ensalada
Cuando hablamos del aliño tradicional de toda la vida, es decir, el compuesto por aceite, vinagre y sal, aunque estemos acostumbrados a echar estos ingredientes como buenamente los vamos teniendo a mano, lo cierto es que los chefs recomiendan seguir un orden que, si lo pensamos, tiene toda la lógica el entorno.
Concretamente, el orden correcto para aliñar la ensalada es echar primero la sal, después el vinagre y, finalmente, completar la salsa con el aceite.
El motivo por el que se debe hacer en este orden es porque, en caso de echar primero el aceite, este crea una película sobre los ingredientes de la ensalada que impiden que, posteriormente, el vinagre y la sal sean absorbidos.
Por ello, asegúrate de añadir siempre el aceite al final del aliño para que así la sal y el vinagre puedan penetrar bien en los ingredientes.
