El café es una de las bebidas más consumidas en todo el entorno y, además de su delicioso sabor, tiene muchas propiedades que nos benefician. La cafeína es uno de los componentes más conocidos del café y es precisamente esta sustancia la que tiene efectos en nuestros músculos.
Efectos del café en los músculos
En primer lugar, la cafeína es un estimulante del sistema nervioso central que nos ayuda a mantenernos despiertos y alerta. También es capaz de disminuir la sensación de fatiga, lo que nos puede ayudar a realizar un esfuerzo físico prolongado.
En segundo lugar, la cafeína aumenta la producción de adrenalina y noradrenalina, dos hormonas que nos ayudan a movilizar los ácidos grasos y la glucosa almacenada en nuestro cuerpo. Esto puede ser beneficioso para la disponibilidad de energía para nuestros músculos.
En tercer lugar, los estudios sugieren que la cafeína aumenta la fuerza muscular en personas que realizaron entrenamiento de fuerza, por lo que podría contribuir a mejorar la capacidad para ejercitarnos e incluso a aumentar el rendimiento muscular.
En consecuencia, el café puede tener efectos positivos en nuestros músculos, siempre y cuando se consuma con moderación y en el contexto de una dieta saludable y una rutina de ejercicios adecuada.
Cómo tomar café para ganar masa muscular
Para muchos, el café es una bebida indispensable para empezar el día y mantenerse activo. Pero, ¿sabías que el café también puede ser un aliado para aumentar la masa muscular?
Lo primero que hay que tener en cuenta es que el café siempre debe tomarse con moderación. Excederse en la cantidad puede tener efectos negativos tanto en la salud como en los objetivos de ganar masa muscular. Se recomienda no consumir más de 3 tazas al día.
Además, lo ideal es tomar el café antes del entrenamiento. Esto se debe a que la cafeína ayuda a aumentar la producción de adrenalina, lo que a su vez ayuda a movilizar las grasas almacenadas en el cuerpo y convertirlas en energía. De esta manera, se puede aprovechar mejor el entrenamiento y aumentar la masa muscular.
Pero, ¿qué más se puede añadir al café para potenciar sus efectos para ganar masa muscular? Una buena opción es agregar proteína en polvo, preferiblemente de suero de leche. La combinación del café y la proteína ayuda a reducir el dolor muscular y la fatiga después del entrenamiento, al mismo tiempo que los aminoácidos esenciales que se encuentran en la proteína mejoran la síntesis de proteínas y favorecen la regeneración muscular.
Otra opción que puede ayudar a mejorar los resultados es añadir un poco de aceite de coco al café. Este aceite contiene ácidos grasos de cadena media, los cuales son una fuente rápida de energía para el cuerpo. Además, se ha demostrado que el aceite de coco puede aumentar la tasa metabólica, lo que significa que quemaremos más calorías durante el día.
Tomar café con moderación antes del entrenamiento y añadir proteína en polvo y/o aceite de coco puede ser de gran ayuda para ganar masa muscular. Sin embargo, siempre recuerda que la alimentación es solo una parte del proceso y es fundamental realizar ejercicio físico de manera constante y adecuada.
Qué partes del cuerpo afecta el café
El café es una bebida que contiene cafeína, una sustancia que puede afectar a diferentes partes del cuerpo humano.
En primer lugar, la cafeína es un estimulante del sistema nervioso central, por lo que puede aumentar la actividad cerebral y mejorar la concentración y el estado de alerta.
Por otro lado, el café también puede afectar al sistema digestivo, ya que puede estimular la producción de ácido gástrico y provocar acidez estomacal en algunas personas.
Además, la cafeína puede aumentar la frecuencia cardíaca y la presión arterial en algunas personas, por lo que se recomienda moderar su consumo en caso de padecer problemas cardíacos o hipertensión.
Por último, el café también puede tener efectos sobre el sistema respiratorio, ya que la cafeína puede provocar broncodilatación en algunas personas, lo que significa que ayuda a dilatar los bronquios y puede facilitar la respiración en personas con asma o enfermedades respiratorias similares.
Qué le pasa al cuerpo cuando toma café todos los días
El café es una de las bebidas más consumidas en todo el entorno, y muchas personas lo incluyen en su rutina diaria. Pero, ¿qué le pasa a nuestro cuerpo cuando tomamos café todos los días?
Una de las principales consecuencias de tomar café con frecuencia es que nuestro cuerpo se acostumbra a la cafeína, lo que puede llevar a sentir que el efecto estimulante disminuye con el tiempo. Por lo tanto, a medida que tomamos más café, necesitamos más para obtener el mismo efecto.
El consumo regular de café también puede afectar nuestra salud cardíaca. Si bien algunos estudios sugieren que el consumo moderado de café puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, el exceso de cafeína y otros ingredientes del café pueden aumentar la frecuencia cardíaca y la presión arterial, lo que puede llevar a problemas de salud en el futuro.
Otro efecto del café en nuestro cuerpo es que puede afectar nuestro sueño. La cafeína puede mantenernos despiertos y hacer que nos cueste conciliar el sueño, especialmente si tomamos café por la tarde o por la noche.
Finalmente, el café también puede tener efectos positivos en nuestro cuerpo. Por ejemplo, la cafeína puede mejorar el estado de alerta y la concentración, y algunas investigaciones sugieren que el café puede tener propiedades antioxidantes y reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer.
Tomar café todos los días puede tener tanto efectos positivos como negativos en nuestro cuerpo. Por lo tanto, es importante moderar el consumo y prestar atención a cómo nos afecta individualmente para tomar las mejores decisiones para nuestra salud.
Qué pasa si tomo café y hago ejercicio
El consumo de café es muy común en todo el entorno, al igual que la práctica de ejercicio físico para mantener una vida saludable. Pero, ¿qué sucede cuando ambas actividades se combinan?
En primer lugar, se debe tener en cuenta que el café es un estimulante que actúa directamente sobre el sistema nervioso y aumenta la capacidad de alerta. Por lo tanto, tomar una taza de café antes de hacer ejercicio puede ser beneficioso, ya que estimula el sistema nervioso central y mejora la concentración.
Además, el café contiene cafeína, un compuesto que ayuda a liberar ácidos grasos en el cuerpo y acelera la tasa metabólica, lo que se traduce en una mayor quema de calorías durante el ejercicio. En consecuencia, puede ser una buena opción para aquellas personas que buscan perder peso y mejorar su rendimiento físico.
Por otro lado, tener en cuenta que el consumo excesivo de café puede tener efectos negativos en el organismo, como alteraciones nerviosas y trastornos del sueño. También puede tener un efecto diurético, lo que puede aumentar la deshidratación durante el ejercicio intenso.
Tomar café antes de hacer ejercicio puede ser una buena opción para mejorar la concentración y el rendimiento físico, siempre y cuando se haga con moderación. Sin embargo, se recomienda no exceder la cantidad de café consumida y mantener una adecuada hidratación antes, durante y después del ejercicio.
Qué hace la cafeína en el músculo
Hoy queremos hablaros sobre la molécula que mueve el entorno moderno y que se incluye entre los suplementos más conocidos y con mayor evidencia científica del mercado en cuanto a salud, rendimiento deportivo y quema de grasa. Nos estamos refiriendo a la cafeína.
¿Qué es la cafeína?
La cafeína es un estimulante ampliamente utilizado en todo el entorno presente en el café, el té, el cacao, el guaraná y la yerba mate, pero también suele añadirse a refrescos, bebidas energéticas y suplementos para el control de peso.
La cafeína actúa como antagonista de los receptores de la adenosina. Esta adenosina es un neurotransmisor que se segrega en el cuerpo humano y que inhibe el sistema nervioso central (SNC). Por tanto, para lograr el efecto estimulante del SNC, la cafeína bloquea la actividad de los receptores de adenosina, retrasando la aparición de sueño y fatiga.
Mecanismos de actuación
La cafeína posee muchos efectos y entre los más estudiados destacamos los siguientes:
- Estimula el SNC. La cafeína incrementa la producción de dopamina y adrenalina, lo que se traduce en una mejora de la sensación de alerta y vigilia, del rendimiento cognitivo y del umbral del esfuerzo y una reducción de la fatiga.
- Estimula el sistema muscular. El consumo de cafeína mejora el reclutamiento de las unidades motoras del músculo que, a su vez, implica una mayor activación muscular. Este efecto repercute en una disminución del dolor muscular y en un aumento de la potencia muscular, del volumen de trabajo y de la capacidad aeróbica y anaeróbica. Es decir, se produce un incremento del rendimiento deportivo.
- Estimula los sistemas energéticos. La cafeína facilita la movilización de los ácidos grasos, incrementando su oxidación durante la práctica de ejercicio físico.
Dosis recomendada
Según la evidencia científica, la dosis recomendada es entre 3 y 6 mg/kg de peso corporal. Por ejemplo, para una persona de 80 kilos supondría entre 240 y 480mg de cafeína. Lo ideal sería empezar siempre desde el rango inferior, en función de la tolerancia de cada persona, hasta encontrar su dosis óptima. Ya que habrá personas que sean muy sensibles, pudiendo notar una estimulación excesiva e incluyo problemas gastrointestinales. Mientras que otras personas necesitarán incrementar la dosis por su elevado grado de tolerancia a la misma.
Ahora bien, hasta 500 mg de cafeína se consideran seguros (lo que equivale a 5 tazas de café aproximadamente), pero en ningún caso recomendamos usar dosis de más de 600mg de forma continua, ya que puede causar problemas a nivel del SNC, digestivo, excretor, circulatorio, esquelético y muscular, ocasionando temblores, irritabilidad, aumento de la presión arterial o alteración del sueño.
Respecto al momento de la ingesta, lo ideal sería tomar la cafeína 30-45 minutos antes de la actividad que vayamos a realizar, siendo más rápido el tiempo de absorción si se toma café en lugar de pastillas de cafeína.
Tolerancia
Si se consume cafeína con demasiada frecuencia, nuestro organismo tiende a crear tolerancia a ella. Esto se debe a que se crean más receptores de adenosina y, para lograr el mismo efecto, necesitamos incrementar la dosis.
Digamos que no existe un protocolo predefinido para minimizar estas adaptaciones. Sin embargo, se recomienda realizar una descarga de cafeína cada 2-3 meses. ¿Cómo hacerlo? Simplemente dejando de tomar café durante 10-15 días. Una forma de hacer el proceso más llevadero es tomando café descafeinado. Mantiene la mayoría de beneficios del café, pero engañas a tu cerebro con el efecto placebo.
Esperamos que ahora ya sepáis un poco más sobre esta fantástica ayuda ergogénica, la cafeína.
Para más información, puedes ponerte en contacto con el equipo de Fitness & Coach aquí, estaremos encantados en ayudarte.