Cultura del café en japón: tradición y tendencias

Cuando se adentre en las acogedoras calles de Japón, descubrirá una cultura del café única que combina a la perfección tradiciones milenarias con nuevas y apasionantes tendencias. El amor por el café en Japón es una rica mezcla de historia, modernización y experiencias variadas, lo que garantiza que cada taza cuente una historia.

Índice
  1. El café llega a Japón
  2. Experiencias con el café: De la soledad a la socialización
  3. Una paleta de sabores de café únicos
  4. Un café rápido para llevar
  5. Cuidar los modales con el café
  6. Últimas tendencias del café en Japón
  7. Es hora de hacer crecer su negocio en Japón
  8. Cuando llegó el café a Japón

El café llega a Japón

El grano de café llegó por primera vez a Japón a mediados del siglo XIX. Los holandeses lo introdujeron e iniciaron lo que se convertiría en una profunda y singular cultura cafetera. A pesar de las reticencias iniciales, caracterizadas por las críticas a su sabor demasiado cocido, pioneros como Tadao Ueshima fueron transformando poco a poco las percepciones.

Desde entonces, el café se ha convertido en un elemento habitual de la vida en Japón.

Experiencias con el café: De la soledad a la socialización

Curiosamente, el café y el té en Japón responden a contextos sociales diferentes. El café suele disfrutarse en soledad, mientras que las ceremonias del té tejen lazos sociales y fomentan la unión. Las cafeterías tradicionales, conocidas como kissaten, ofrecen un refugio tranquilo para disfrutar de una taza, acompañada de una plétora de deliciosos aperitivos y postres.

Varios Kissaten albergan temas diferentes, desde música clásica hasta el vibrante entorno del manga, ofreciendo una experiencia cafetera diversa.

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Una paleta de sabores de café únicos

A los amantes del café les fascina la variedad de opciones en Japón.

  • Café de filtro: Un café suave y dulce hecho con un filtro de papel.
  • Café con huevo: Una mezcla de café, un huevo crudo y, a veces, plátano o aguacate. ¡Es como un batido!
  • Gelatina de café: Gelatina con sabor a café en un vaso de leche.
  • Café turbio: El algodón de azúcar esponjoso se funde en el café, dándole un sabor más dulce.
  • Café helado japonés: Café fuerte goteado sobre hielo para hacerlo fresco y refrescante.

Un café rápido para llevar

Japón siempre va por delante en tendencias, y el café no es una excepción. Desde la década de 1990, los japoneses disfrutan del café de goteo, fácil y rápido de preparar con sólo añadir agua caliente. En grandes ciudades como Tokio y Osaka, si tienes prisa, puedes incluso coger una lata de café caliente o frío de una máquina expendedora.

Cuidar los modales con el café

Incluso con todas estas divertidas y modernas opciones de café, existen algunas normas tradicionales sobre cómo tomar café en Japón.

  • La cuchara no debe dejarse en el vaso después de remover, sino colocarse en un platillo.
  • No te tomas el café mientras tienes la comida en la boca.
  • El café se consume en silencio, a pequeños sorbos.
  • Si se toma café con leche, el platillo debe dejarse sobre la mesa y la taza debe llevarse a la boca con la mano derecha.
  • El platillo debe sujetarse con la mano izquierda si el café es sin leche.
  • No introduzcas un dedo por la oreja de la taza ni saques el meñique.
  • Las galletas y otros postres no deben mojarse en café.

Últimas tendencias del café en Japón

En la actualidad, Japón es el tercer importador mundial de café, con 450.000 toneladas anuales. Según los datos de Euromonitor, se ha asegurado un lugar entre los siete principales mercados mundiales de café al por menor. A pesar de que su clima es inadecuado para el cultivo del grano de café, la industria sigue floreciendo y escalando posiciones en las clasificaciones mundiales.

Adaptándose a la evolución de las demandas de los consumidores, las empresas invierten anualmente en variedades de café de primera calidad, por ejemplo, adquiriendo hasta el 90% de jamaica blue mountain y diversas variedades de Indonesia, Vietnam y Etiopía. Las mentes emprendedoras están incluso comprando cafetales y utilizando sus avances tecnológicos para cultivar café.

Además, Japón goza del reconocimiento de los expertos por producir equipos de café de primera categoría, como cafeteras espresso, crisoles, sifones, racks de infusión en frío y diversos accesorios.

Es hora de hacer crecer su negocio en Japón

El mercado japonés del café es un sector apasionante que ofrece muchas oportunidades a las empresas que desean ampliar su alcance. Nos comprometemos a ayudarle a entrar en el mercado japonés con nuestros servicios de entrada en el mercado japonés de extremo a extremo.

Cuando llegó el café a Japón

Japón es de esos mercados cafeteros de nuevo cuño. Un país con una larguísima tradición de consumo de té y en el que el café tardó en ser importado de forma masiva, pero cuando lo hizo, fue a lo grande: El 87% de los japoneses toma café de forma regular y si te decides a visitarlo, podrás comprobar que nuestra bebida favorita está por todas partes y en todos los formatos, incluido en lata, tanto frío como caliente.

Como en España, el crecimiento del consumo de café en Japón despegó a partir de 1970, pero allí fue mucho más espectacular: En los ochenta se consolidó la primera franquicia de cafeterías, desde los noventa se convirtió en un producto de consumo generalizado y a partir de 2005 desplazó al té como bebida preferida.

Japón es ya el tercer país que más café importa (unas 450.000 toneladas al año), por detrás de Estados Unidos y Alemania, y el cuarto que más consume (unos 3,36 kilos por persona y año, en 2009), según la industria colombiana. Buena parte de ese crecimiento se debe al café listo para beber (Ready To Drink), un segmento que allí lleva más de 40 años en el mercado.

Envasando el café en lata desde 1969

¿Sabes desde cuándo toman los japoneses el café en lata? Más o menos desde que comenzó el boom nipón de las máquinas expendedoras. Una tostadora local, lanzó en 1969 el café líquido en lata, que se popularizó en la década de los 70, desde que la firma decidió regalarlo en una Exposición Universal para ganar adeptos. Y lo consiguió.

El café en lata se vende en supermercados, tiendas de conveniencia y máquinas expendedoras (hay más de cinco millones en todo el país) y en general se ofrece caliente en invierno y frío en verano.

Así es fácil de entender que el café en lata se consuma en Japón más que la Coca Cola. Además se presenta como una alternativa rápida y sobre todo barata a los 300-600 yenes (2,30-4,60 euros) que puede costar en una cafetería.

Como en otros productos alimenticios de venta en Japón, actualmente existen numerosas marcas con una enorme variedad de cafés en lata en el mercado entre las que la competencia es feroz. Sólo en 2004 salieron a la venta 136 artículos de este tipo, aunque no todos sobrevivieron.

Además de las diversas combinaciones de café solo, con leche o cappuccino, las expendedoras ofrecen cafés en lata aromatizados con sabores de lo más exótico (coco, caramelo, sirope de arce, vainilla…) y a la lata se han unido con los años otros formatos, como las botellas de PET, los briks o las bolsitas con boquilla para beber.

El crecimiento de este canal de venta impulsó el interés de zonas cafetaleras de Latinoamérica por el mercado japonés y también la apuesta por una mejora de la calidad de este café enlatado.

Y para llevar, desde 1980

Como ves, para ser casi unos cafeteros neófitos, los japoneses no han dejado de innovar. Al contrario que en Occidente, el mercado nipón del take away se desarrolló después que el de vending. En torno a 1980, mucho antes de que conocidas cadenas estadounidenses extendieran la moda del café on the go, ya existían franquicias locales que a cualquier hora servían café para llevar a los trabajadores de las ciudades que buscaban el combustible necesario para sus estresantes jornadas de trabajo.

El café llegó a Japón en el siglo XIX, y a finales de ese siglo abrió la primera Kissaten, un tipo de local tradicional destinado a trabajadores que podían pasar un rato, comprar el periódico y tabaco y, de paso, tomarse una taza de café o de té. En ellas era habitual el consumo de café de filtro de una calidad media.

Con la extensión de la cultura del café de calidad, y la conocida preferencia de los japoneses por un producto de más alto valor añadido, muchos de estos establecimientos mejoraron su oferta y nacieron otro tipo de cafeterías, que venden cafés de mayor calidad; espressos, caffé latte y cappuccinos con todo tipo de toppings.

Si visitas Japón, puedes encontrar una ingente oferta de establecimientos y máquinas de café de todo tipo en cualquier esquina, como las tiendas 24 horas donde tras pagar podrás servirte un espresso tú mismo por unos 100 yenes.

Diferenciarás sin embargo las cafeterías de moda. Tienen una aceptable carta de cafés de especialidad y vistosos combinados, ofrecen wifi gratis y reúnen a un montón de clientes conectados, haciendo fotos o trabajando.

También están los salones de café, un lugar en el que el café es un arte, existe una amplia oferta de orígenes y la vida parece transcurrir más despacio. La figura del barista también está de moda en el país del sol naciente y al igual que en los cafés enlatados, explotan el educado paladar de los japoneses con propuestas y mezclas de lo más atrevido.

Pero si hay un país líder en cafés temáticos, ese es Japón, con una impresionante oferta de establecimientos con mascotas a las que acariciar, con música o teatro, cafés con libros o con trenes.

En todos estos locales encontrarás una oferta complementaria de sandwiches o pasteles, también en muchos casos temáticos, o incluso platos de comida más elaborados. ¿Ya te apetece visitar Japón?

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