Durante el periodo de lactancia, es importante que las madres tengan especial cuidado con su alimentación, ya que los nutrientes que consumen pueden afectar al desarrollo y crecimiento del bebé a través de la leche materna. Una de las dudas más comunes que surgen es si una lactante puede tomar café, debido a la presencia de cafeína en esta bebida estimulante.
Consumo moderado de café durante la lactancia
La respuesta es sí, una lactante puede consumir café durante la lactancia, pero con moderación. Esto se debe a la presencia de cafeína en el café, la cual puede tener efectos negativos en el lactante si se consume en grandes cantidades. Dosis elevadas de cafeína (más de 300 mg al día) pueden provocar irritabilidad, temblores, hipertonía e insomnio en el bebé.
Tener en cuenta que el tiempo de eliminación de la cafeína en recién nacidos puede ser de hasta 3-4 días, mientras que en adultos suele ser de pocas horas. Por lo tanto, es recomendable que las madres lactantes limiten su consumo de café para evitar posibles efectos adversos en sus bebés.

Efectos del consumo excesivo de café en la lactancia
Además de los efectos mencionados anteriormente, el consumo excesivo de café durante la lactancia se ha relacionado con otros problemas de salud. Por un lado, se ha observado que el consumo de medio litro o más de café al día puede causar anemia y déficit de hierro tanto en la madre como en el bebé lactante. Por otro lado, se ha relacionado el consumo excesivo de café con el fenómeno de Raynaud del pezón en la madre lactante.
¿Y qué pasa con el té durante la lactancia?
El té también contiene cafeína, por lo que las recomendaciones son similares al consumo de café durante la lactancia. Se puede consumir té, pero con moderación. Aunque el té contiene menos cafeína que el café, es aconsejable limitar su consumo durante el embarazo y la lactancia debido a la posible contaminación de plomo, cadmio, aluminio, manganeso y contaminantes bromados (PBDE).
A continuación, se muestra un cálculo aproximado del contenido medio de cafeína por taza de diferentes tipos de té:
- Té: 20-30 mg
- Té verde: 15 mg
Tener en cuenta que estas cifras son aproximadas y pueden variar dependiendo de la marca y preparación del té.
Consejos para el consumo de infusiones durante la lactancia
Además del café y el té, existen otras infusiones que se pueden consumir durante la lactancia de forma moderada y que incluso pueden tener propiedades beneficiosas. Algunas de estas infusiones recomendadas durante la lactancia son:
- Manzanilla: digestiva, antiinflamatoria y sedante leve
- Tila: antitusígeno, tranquilizante suave
- Tomillo: antitusígeno y expectorante
- Menta: dispepsia, flatulencia
- Melisa: digestiva, sedante leve
- Jengibre: digestivo, antiemético y antiinflamatorio
Estas infusiones, siempre y cuando se consuman en cantidades moderadas, no representan un riesgo para la lactancia. Sin embargo, es importante asegurarse de que las infusiones provienen de una fuente confiable y leer el etiquetado para conocer su contenido y posibles aditivos.
Infusiones no recomendadas durante la lactancia
Existen algunas infusiones que no se recomiendan durante la lactancia, como el poleo-menta (debido al poleo) y el hinojo y anís. Estas infusiones pueden tener efectos negativos en el bebé y es mejor evitar su consumo durante la lactancia.
Es importante recordar que no existe evidencia científica que demuestre que ciertas infusiones actúan como galactogogos, es decir, que aumentan la producción de leche materna. El estímulo más efectivo para aumentar y mantener una producción adecuada de leche materna es la lactancia a demanda y realizada con una técnica adecuada.
Una lactante puede consumir café y té durante la lactancia, pero con moderación. El consumo excesivo de cafeína puede tener efectos negativos en el bebé, como irritabilidad e insomnio. Además, tener en cuenta las recomendaciones para el consumo de otras infusiones durante la lactancia y optar por aquellas que sean seguras y beneficiosas. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de introducir cualquier cambio en la dieta durante la lactancia.
